Cuando uno piensa que las cosas seguirán igual, es cuando comienza a ir mejor…
Y es que de pasar a ser una simple estudiante que odiaba el hecho de pensar e ir a la universidad, me convertí en una persona más, en las listas de asalariados buscando superarse día con día, afrontando retos, cumpliendo metas propias y ajenas, atravesando senderos desconocidos, así como superando obstáculos y negativas de gente que te quiere ver fracasar.
El periodismo, una tarea, una profesión, algo que decir o algo más que callar, es algo con lo que todos los días lidiaré, o quisiera lidiar, no me considero experta en la materia, pero si con grandes deseos de llegar a saber más, a conocer todo aquello que se prohíbe, a mostrarles, más que nada, a las personas de mi ciudad, de mi país, de las ciudades que no he visitado y de los países que ni siquiera sé si voy a conocer, que somos una parte fundamental en la sociedad, tanto para el gobierno como para las personas que desean saber la causa que los está llevando a la ruina, conocer el qué está sucediendo por allá, que repercute en los bolsillos de los de por acá.
Así como muchos, me uno a la causa de defender periodistas, de proteger reporteros, como en la política, hay corruptos, pero también hay buenos elementos, como en la política, también algunos han sido presas de la delincuencia, de las malas organizaciones, del mismo gobierno que intenta ocultar situaciones.
Atrás o delante de la noticia, yo quiero estar, en una sala de redacción, o en el mismo escenario de los hechos, buenos o malos, quiero poder informarlo, aunque sé, que no todo es color de rosa, pero sé que es una gran responsabilidad dar a conocer la información, quisiera que la gente, entendiera que ser periodista no es fácil, nadie se imagina la travesía que un reportero tiene que recorrer, para que ahí a las 8 de la mañana, en el desayuno familiar, estén leyendo un periódico.
Nadie se imagina el estrés que a veces causa estar sentado por horas esperando la nota, cuando todo está en calma, cuando sabes que tienes un horario para entregar esa nota y que no llevas nada; no saben que tanto tuviste que caminar, que quizás el medio para el que trabajas, no te remunera bien, pero por gusto, y porque amas tu labor, vas a conseguir tu información; no saben qué tanto tiene que corregir el editor, el corrector de estilo, el diseñador, nadie se imagina las horas que dedicamos para que la información pueda ser digerible para el lector, nadie sabe cuantas veces cambiamos la cabeza de la nota, o hasta la nota, cuando hay algo más importante, nadie sabe que hay días que ni siquiera descansamos, no se imaginan, que a veces dejamos en segundo lugar a la familia, a los amigos, que nuestra vida social se esfumó con ellos, con los que no comprendieron nuestro horario de trabajo, en realidad, pocos son los que lo saben, y son contados los que lo comprenden y aún así queremos seguir ahí.
Por todas esa difíciles cosas, quiero seguir en este medio, aprendiendo, conociendo y haciendo llegar a cada casa, esa información que para todos es valiosa, lo acepte o no, sólo por los medios de comunicación, puede ser partícipe directa o indirectamente de cada hecho que acontece, lejos o cerca.